Cuando la Fe Florece
Cuando decidí escribir este libro, no sabía por dón-
de empezar. ¿Cómo narrar una historia que ha transfor-
mado no solo mi vida, sino la de tantas familias alrede-
dor del mundo? ¿Cómo poner en palabras los milagros
que he presenciado, los momentos de desesperanza que
se convirtieron en testimonios de esperanza, y el camino
que nos llevó de un diagnóstico devastador a una vida
plena de propósito?
Me llamo Rosmerys Sevilla, soy venezolana, ma-
dre, esposa, y durante los últimos años, he tenido el pri-
vilegio de ser testigo de cómo Dios puede escribir his-
torias más grandes que nuestros planes. Esta no es solo
la historia de mi hijo Santiago, quien fue diagnosticado
con autismo moderado a los dos años. Es la historia de
una familia que aprendió a confiar cuando las circuns-
tancias decían lo contrario, de una fe que se fortaleció en
los momentos más difíciles, y de un Dios que responde
a los corazones sinceros. Cuando el especialista me dijo aquella tarde fría en
Francia: “Olvídense del niño con el que ustedes soñaron”, algo
dentro de mí se rebeló contra esas palabras. No era nega-
ción ni desesperación. Era una certeza inexplicable, casi
sobrenatural, de que ese pronóstico no sería nuestra reali-
dad. En ese momento no sabía que Dios ya tenía un plan,
no solo para Santiago, sino para nuestra familia entera.
Durante siete años me dediqué completamente a mi
hijo. Dejé mi trabajo, me convertí en investigadora, terapeu-
ta, maestra y defensora incansable de su potencial. Pero fue
cuando dejé de confiar únicamente en mis propias fuerzas
y aprendí a entregar mis cargas a Dios, que comenzaron a
suceder cosas que la medicina no podía explicar.