Una Vida Prestada
En Realidad Ni Tu Mismo Te Perteneces
En esta vida vemos un mundo lleno de placeres, de deseo; un
mundo de lujos donde la sociedad ha perdido la sensibilidad de
lo divino. La sociedad se ha corrompido de tal forma que se
siente que el pecado ya está a la vista de todos, como en los
tiempos bíblicos de Sodoma y Gomorra.
Vemos que el indicio de criminalidad ha incrementado y la
inmoralidad es expuesta en nuestras plazas; hoy en día la
juventud está enredada en cosas ocultas y placeres que los
conducen a la muerte. Lo que ellos no saben es que, pese a la
vida que hoy viven, hay un juicio final en todas estas cosas.
La pregunta que no nos hacemos a menudo es: ¿dónde pasaré
mi eternidad? La gente ha olvidado completamente que por la
vida que hoy viven un día darán cuenta. Querido lector, movido
por el Espíritu de Dios, quiero que entiendas que por todo
placer y lo que hagas acá en la tierra un día te pedirán cuenta
por tu alma.