El laberinto de una pérdida
Un viaje profundo por el duelo, la memoria y la resiliencia del espíritu humano
Para salir del duelo hay que reconocerlo y descubrir el valor de lo vivido. Cuando se descubre la esencia de lo que duele, puedes ver con claridad que no todo se ha ido; es solo un alto en el camino de la vida. Al descubrirse el duelo se quita la tela gris que nubla tu mirada y tu alma, para contemplar la belleza de lo vivido. En profunda gratitud a lo amado, a lo que enseñó y mostró en su paso por la vida, el ser cobra presencia y, al darse la vuelta, se comienza a valorar y agradecer, a honrar la vida que habita dentro.