Cuando Dios cambia mis planes
Una visión panorámica de lo que Él hace en secreto.
quitarnos la careta y mirar la luz, a cara descubierta, es un logro
muy escaso en la historia de los llamados a servir. Amados,
aquí tienen la oportunidad y el beneficio de un parámetro,
un esquema, un protocolo para arriesgarnos a conducirnos
transparentemente, en honestidad con uno mismo, con Dios
y con esa gran nube de testigos que nos observan. ¡Gracias,
mi hermano, por tu integridad! Los hermanos mayores sirven
de advertencia, estímulo y modelo para los más pequeños.
Hoy, con esta contribución, te he promovido a mi “hermano
mayor”.
No solo vas abriendo camino, sino que dejas este trabajo en
beneficio a los que se lanzan a creerle a Dios. Es mejor aprender
por el consejo que por la vara, como el obstinado y terco mulo.
Los ancianos todos dicen, ‘si alguien me hubiera dicho’; este
siervo del Dios Altísimo te ha dicho, te ha abierto su corazón.
Todos vamos a tener un día del problema; la diferencia está
en que el hombre hormiga recoge en el verano su pan para el
invierno. Disfruta este pan y guarda para el día del conflicto.
Salmos 20:1