El arte de la creación
Intuición, inspiración y revelación
Desde antiguo han existido pensadores y poetas que desarrollaron su inteligencia sutil y crearon obras conceptuales, estéticas y espirituales con hondura trascendente, como lo hicieran los antiguos pensadores presocráticos, entre ellos Heráclito de Éfeso, Leucipo de Abdera y Pitágoras de Samos, así como los filósofos Platón y Aristóteles; los creadores de ficción, como Dante Alighieri, William Shakespeare y Miguel de Cervantes; los poetas místicos, como fray Luis de León, santa Teresa de Jesús y san Juan de la Cruz. Este último creó el concepto de inteligencia mística, equivalente a inteligencia sutil, que autores de la talla de William Blake, Nikos Kazantzakis, Alexis Carrel y Pär Lagerkvist aplicaron en sus poemas, ensayos y ficciones.
El arte de la creación poética significa entender y crear imágenes y conceptos, alegorías y símbolos, así como figuraciones arquetípicas que den cuenta no solo de la belleza y el sentido, sino de las implicaciones conceptuales, morales, estéticas y místicas a la luz de la sabiduría espiritual del Numen cósmico y la sabiduría sagrada del Nous de lo Alto. Mediante el talento creador de la conciencia la persona intuye belleza y sentido, valores intelectuales y estéticos, connotaciones morales y espirituales, desde la dimensión interior, esencial y mística de lo viviente con el fulgor que ilumina la sensibilidad, el saber que edifica la conciencia y el primor de lo divino en el fuero de lo viviente.