El fruto del corazón
Mentalidades
Debemos cruzar los límites del sistema terrenal; y no solo ser receptores; sino emisores de un gran llamado. No es lo mismo decir que posees, a que eres; que esperas un milagro, a que eres el milagro andante en tu comunidad. No es lo mismo esperar una palabra profética; que ser ella misma en tu familia. No es malo anhelar lo que otros han alcanzado, pero es más satisfactorio ser el hombre o la mujer que marca los pueblos de tu país.