El campesino labrador
Esta historia la escribí en memoria de mi padre, un campesino labrador que, aun en los momentos más difíciles de su vida, nunca se rindió ni dejó de luchar por el sustento de su familia. Gracias a su esfuerzo, una familia humilde y pobre como la nuestra pudo seguir adelante.
Hoy puedo contar las vivencias y penurias que compartimos, siempre en pie de lucha como la familia que fuimos. Mi padre avanzaba diez pasos y retrocedía otros diez, pero jamás se detuvo. Aunque arrastraba problemas de su pasado y su niñez, buscaba siempre la razón para seguir caminando hacia adelante, sin importar las barreras ni las circunstancias que enfrentábamos.