Historia de las relaciones dominico-haitianas, tomo I
La existencia, desde los años de la colonización, de dos entes nacionales con vocación de pueblos «soberanos» en la isla de Babeque, Bohío o Haití —la Santo Domingo o Saint-Domingue— es una realidad geográfica y política que estimula a la reflexión.
Esta situación nos remite a la cuestión que mueve nuestro
trabajo: «pensar la historia caribeña» en función de su realidad
y a partir de ella.
Otros espacios culturales y políticos de la zona nos prece
dieron en el proceso de un pensamiento caribeño liberado de
la condicionante metropolitana o colonial, como fueron, en la
década de los treinta, los angloparlantes y los francoparlantes. Después de más de cuatro siglos y medio de dominación
metropolitana compartida entre diversos países de Europa y de
América, solo podemos ofrecer monografías fragmentarias des
iguales, esporádicas, por lo general patéticamente inexactas e
injustas, que son obras de sabios europeos. Al día de hoy, pocos
«colonizados» han extendido su nacionalismo a la tarea de escribir o reescribir, como hace falta, su historia