Entre ecos y silencios
Versos para el alma
Escribo versos desde mi adolescencia, la mayoría olvidados y perdidos entre papeles. Nunca fue mi intención publicarlos. No escribo pensando en lectores, ni en libros, ni en
escaparates, sólo en liberar lo que duele, en dejar salir lo que mi voz calla, vaciar el alma. Mis versos nacen para mí, como refugio, como desahogo.
Al motivarme a compilarlos en este libro, no aspiro a crear una obra que trascienda el tiempo, ni a competir con los grandes autores o las grandes obras, ni mucho menos ser
centro de la crítica literaria. Mis poemas, a veces “cursis”, no siguen normas ni métricas, ni buscan deslumbrar con figuras retóricas, se expresan en rima, tal como los siento, sin
adornos, sin palabras rebuscadas, solo desnudan mi alma.
Cada poema brota de un instante vivido, de una herida abierta, de una cicatriz o de una alegría que iluminó el camino. En ellos hablo de amor y pérdida, de dolor y soledad, de miedo, de injusticias y esperanza y también de la espiritualidad que me habita. Son los ecos de mi silencio y la voz de lo que mi alma calla.