Alas Atadas
Tu Deseo De Volar Debe Ser Tan Fuerte Que Te Haga LLorar
¿Cuántas veces hemos sentido la presión silenciosa de la
sociedad para “completar” la familia con un matrimonio o una
pareja estable, como si solo así pudiéramos ser
verdaderamente aceptados?
No obstante, somos especialmente vulnerables quienes
tenemos temor de Dios y deseamos vivir conforme a sus
mandamientos: formar familia dentro del matrimonio, bajo la
ley del hombre y la ley divina.
Escribo estas palabras con el corazón en la mano, sin
intención de discriminar, ofender ni victimizarme. Esta es,
simplemente, la antesala de una historia real: una decisión
tomada por amor, por fe y por la esperanza sincera de
construir una vida plena junto a la persona que creí correcta.
Una decisión que, sin darme cuenta, implicó atar mis alas.
Pero no unas alas cualquiera.
Las alas que nos definen:
nuestra esencia,
nuestra identidad,
nuestro grito de júbilo.