El niño que se vendió a si mismo
Una historia de fe, proceso y transición que te ayudará a crecer
Todo el mundo tiene una historia que contar, solo que algunos se atreven a contarla, y otros no; y yo soy de esos a quien Dios ha puesto en el corazón contar la historia de mi vida. No para exaltar mis logros, sino para dar testimonio de su fidelidad en cada proceso, en cada caída y en cada victoria. Porque entiendo que mi historia puede ser luz para otros, esperanza para el que ha perdido el rumbo y recordatorio de que Dios nunca llega tarde, sino en el momento perfecto.