Donde el silencio cuenta
En estos relatos, Sandra Fernández no se limita a
contar historias: interroga, con lucidez y hondura, los
límites de la condición humana en una época marcada
por el poder de crear. La genética, la inteligencia
artificial, la fe o los algoritmos no aparecen aquí
como amenazas en sí mismas, sino como extensiones
de un impulso más profundo: el deseo humano llevado
más allá de sus propios límites. Cada texto es una
variación de una misma inquietud esencial: ¿qué
ocurre cuando el hombre pierde la medida de lo que
ha creado?
Leídos en conjunto, estos cuentos conforman un
tejido narrativo donde el conflicto no radica en el
avance, sino en la ausencia de conciencia que lo
acompaña. Sin moralismos ni soluciones fáciles, la
autora propone una mirada crítica y necesaria sobre
nuestro tiempo. Este libro no anuncia catástrofes ni
condena el progreso: nos invita, más bien, a asumirlo
con responsabilidad, recordándonos que toda creación
amplifica lo que somos y que, en esa expansión,
la verdadera prueba es la lucidez.
César Sánchez Beras