Perrito Pinto al rescate
En esta fábula, los animales no son únicamente personajes; son
conciencia, son memoria, son pueblo, son la voz de una tierra
herida que busca salvarse a sí misma. Temerosos por su
preservación, salen en busca de soluciones, pero no lo hacen
desde la violencia ni desde la imposición. Lo hacen desde el
encuentro, el consenso, el diálogo y el profundo amor por su
identidad. Ahí radica la mayor potencia de esta obra: nos
recuerda que el cuidado también es un acto colectivo.
Geovanni Jerez traslada al universo animal su compromiso
con Quisqueya. Nos interpela con ternura y, al mismo tiempo,
con valentía. Nos enfrenta a nuestras acciones cotidianas, a la
forma en que depredamos, olvidamos y negamos el valor de lo
que somos. Lo hace desde el humor, con gracia, con esa
complicidad que solo el teatro para la infancia logra sin perder
profundidad.
Paula Disla, Actriz