La Romana, origen y fundación
Jarvis Luis y el nombre de La Romana
Pese a su pronunciación evidentemente latina, tanto en el artículo como en el sustantivo, no han faltado teóricos que atribuyen el nombre de la dinámica provincia del Este a un supuesto origen indígena. El profesor y escritor romanense Rafael Jarvis Luis se auxilia de textos históricos que descartan la visión indigenista, lo mismo que la que sostiene que el nombre de La Romana surgió de una balanza con números romanos, establecida allí en los tiempos que comenzara a operar un puerto para la entrada y salida de materias primas y productos manufacturados.
El autor de Historia del nombre de La Romana analiza las tres interpretaciones sobre el conflictivo tema que divide a los interesados, para llegar a la conclusión que enarbola, y que a nosotros en particular nos parece la más acertada y lógica. Jarvis Luis sostiene: “La mención de La Romana apareció por primera vez en el Archivo de Indias en 1659, y más tarde en la Carta Plana de Navegación confeccionada por Juan López en 1784, ambos documentos procedentes de España sugieren que fueron los españoles quienes le fijaron el nombre al río”. El río Dulce, se convierte en ría Romana en su cercanía al mar Caribe.
Entre los que han planteado que el nombre de La Romana tiene raíces aborígenes figura el fenecido intelectual romanense Vetilio Ciprián Beras, en tanto que el historiador Vicente Tolentino Rojas defendía la teoría de que tenía origen en una balanza, algo que se creyó y predicó durante más de un siglo.
En sus argumentos, Jarvis Luis refiere que, en Murcia, Andalucía: “En el último reducto moro en la península quedó un lugar con el nombre La Romana. A fines del siglo XX, una ciudad homónima en aquel territorio del sudeste de España tenía más de un cuarto del millón de habitantes”.
Entendemos que, ante el debate sobre los orígenes del nombre de La Romana, que se une al conflicto interprovincial con La Altagracia por Bayahibe, debe imponerse la verdad histórica sobre las leyendas.
Frank Núñez