El final de los grandes II
Haciendo pues una paranoia, esto significa que por más que el hombre se afane por ser grande y acumular famas, riquezas y glorias, es vano su afán, porque lo único que permanece de generación en generación es la tierra, lugar provisto por Dios para su habitación y existencia temporal.
Es la aspiración y deseo del autor, que todos los que tengan la oportunidad de tener en sus manos este material y leer su contenido, puedan sacar el mayor provecho en su alto de reflexión, antes que se complete su final en torno a quien es hoy su lector.