El fluir de la literatura
(Lo leído, digerido, vivido y anotado)
RRara vez una obra dominicana de ensayos como El fluir de la literatura (Lo leído, digerido, vivido y anotado), de la autoría de Efraim Castillo, posee una estrategia de escritura tan abarcadora. En más de 500 páginas el autor abarca escritos sobre novelas, análisis de textos poéticos, dramáticos, ensayos publicitarios y de crítica pictórica.
La obra de Efraim Castillo es un gran repaso no solo de lo dicho más arriba, sino que a través de todos estos ensayos ofrece al lector la atmósfera política, social y cultural de las sucesivas generaciones que van desde los poetas de La Poesía Sorprendida pasando por los Independientes para recalar en autores de las generaciones del 48, del 50 y del 60, sin dejar de tocar a los poetas y novelistas de los 80, 90, el primer cuarto del siglo xxi y el rol de los publicistas que a partir del gobierno de Balaguer, juramentado en julio de 1966, jugarán un papel importante en el diseño de estrategias nuevas para unos tipos de consumidores nuevos, alejados de los patrones publicitarios que caracterizaron el trujillismo.
De modo que quien lee este libro, lee también una atmósfera vital de lo que ha significado Efraim Castillo desde las luchas políticas y literarias tempranas que se cuentan a partir de la caída de la dictadura trujillista, la expulsión de los remanentes de las familias que gobernaron el país con mano de hierro y corrupción, al tiempo que el autor construye los contextos de las batallas de Unión Cívica Nacional, el 14 de Junio y los demás partidos que abrazaron la causa de la libertad entre 1961 y 1963, época de golpes de Estado y contragolpes, el derrocamiento de Juan Bosch en 1963, el Triunvirato, el alzamiento de Manolo Tavárez y su 14 de Junio, la revolución constitucionalista y la invasión militar de los Estados Unidos en 1965 para salvar el derrotado frente oligárquico.
Diógenes Céspedes