Historia de la doncella que fue a la guerra
La obra poética Historia de la doncella que fue a la guerra representa una de las más ambiciosas y logradas composiciones en verso de la literatura juvenil hispanoamericana de los siglos
XX y XXI. La primera versión y la última datan de uno y otro siglo (1996-2007-2015).
El poema despliega una narrativa de fuerte anclaje dramático que funde con notable eficacia el romance castellano con técnicas del teatro coral, la alegoría medieval, la lírica amorosa y la sátira social. La historia de la doncella que suplanta a un varón para ir a la guerra tiene resonancias de los relatos de Juana de Arco y de múltiples arquetipos femeninos ocultos en la historia épica universal, hispanoamericana y dominicana. A través de ella, Leopoldo Minaya construye una figura que es heroína, mártir, hija, soldado, amante y alma en tránsito.
La estructura de la obra responde a una lógica de segmentos autónomos pero complementarios, lo que permite al poema variar de tono sin perder unidad: hay pasajes narrativos, secciones cantadas, episodios cómicos, líricos, filosóficos y místicos. En esta arquitectura modular, se incorporan momentos de alta tensión psicológica, como la escena en que la protagonista enfrenta el riesgo de ser descubierta.
El poema se coloca en la lírica narrativa hispanoamericana contemporánea. Pero su alcance no se limita a esta región: se proyecta con fuerza hacia la tradición universal. Comparado con las grandes obras del mundo, el poema de Minaya dialoga con La chanson de Roland en su heroísmo, y guarda afinidad con La vida es sueño, de Calderón de la Barca, en su interrogación metafísica sobre la identidad, la libertad y el deber. La voz múltiple, la mezcla de géneros, la compasión hacia todos los personajes—desde el rey hasta el soldado—colocan a la Doncella en la estirpe de los textos que fundan un mundo.
Historia de la doncella que fue a la guerra es una obra mayor de la literatura infantojuvenil: ética, lírica, dramática, filosófica, política
y profundamente humana. Como sinfonía narrativa de vasto alcance y rara belleza, su lugar en la literatura juvenil hispanoamericana es ya, desde el ahora, el de una obra canónica.
Elizabeth Soroka
New York, 2019.