Expedición para cazar fantasmas
Al final del verano, será otra tu casa.
Habrá la prisa acuartelado cada uno de tus pasos,
las incursiones al recuerdo que pasaron sin cumplirse.
Verás un círculo esconderse en lugar de las respuestas
y velas puestas en los salones que descuidas boca arriba.
Mirarás de costado para hacer más sinuosa la deriva,
con tus celajes escapados de galaxias siempre en torno
y tus ojos bien abiertos preguntando por distancias,
que del todo han sido vistas y no pueden remontarse.
Frente al balcón oculto bajo la transparencia de un cuerpo,
entregarás palabras por palabras en busca de una imagen
y de una caja chica en que guardar el polvo y la ceguera.