Del Apocalipsis a la Luz
La pintura de HRSURIEL es un desafío permanente. El reto se manifiesta en tantos aspectos que el asombro multiplica conclusiones... sin fin, las que se abren a nuevas conclusiones.
Y probablemente, cuando ya creemos haber debatido, descifrado, descodificado la obra presente, el artista habrá iniciado una etapa que provoca otras reflexiones. Hay en su temperamento un caudal inagotable, una estética de la insurrección –Guy de Maupassant lo hubiera llamado “torrente desconocido”-, una presión y opresión finalmente asumidas, Aquí, en Casa Balística, se explaya el auténtico fenómeno HRSURIEL!
Más que una libertad total, una compulsión interna hace que al artista trabaje y re-trabaje el soporte a su guisa, cambie estilo y factura, cumule lo aleatorio y lo premeditado en la composición, desplace las fronteras de la interpretación, y si él lo decide - vale decir lo siente irresistiblemente -, también puede borrarlo todo, reconvertir la ocupación barroca del espacio en un lienzo vacío…
El pintará con igual ardor un cuadro por encima de aquella “sepultura”, especie de palimpsesto, más aun arqueología a la manera de civilizaciones superpuestas y sus capas acumuladas de testimonios sin tiempo. Sólo HRSuriel sabe lo que oculta la “forma” recién surgida y cual es la subyacente reposando en el lienzo, plasmada debajo de una nueva turbulencia. No cabe duda de que una radiografía de sus lienzos –aunque aquí no creemos el proceso se practique- permitiría unos descubrimientos insospechados.La pintura de HRSURIEL es un desafío permanente. El reto se manifiesta en tantos aspectos que el asombro multiplica conclusiones... sin fin, las que se abren a nuevas conclusiones.
Y probablemente, cuando ya creemos haber debatido, descifrado, descodificado la obra presente, el artista habrá iniciado una etapa que provoca otras reflexiones. Hay en su temperamento un caudal inagotable, una estética de la insurrección –Guy de Maupassant lo hubiera llamado “torrente desconocido”-, una presión y opresión finalmente asumidas, Aquí, en Casa Balística, se explaya el auténtico fenómeno HRSURIEL!
Más que una libertad total, una compulsión interna hace que al artista trabaje y re-trabaje el soporte a su guisa, cambie estilo y factura, cumule lo aleatorio y lo premeditado en la composición, desplace las fronteras de la interpretación, y si él lo decide - vale decir lo siente irresistiblemente -, también puede borrarlo todo, reconvertir la ocupación barroca del espacio en un lienzo vacío…
El pintará con igual ardor un cuadro por encima de aquella “sepultura”, especie de palimpsesto, más aun arqueología a la manera de civilizaciones superpuestas y sus capas acumuladas de testimonios sin tiempo. Sólo HRSuriel sabe lo que oculta la “forma” recién surgida y cual es la subyacente reposando en el lienzo, plasmada debajo de una nueva turbulencia. No cabe duda de que una radiografía de sus lienzos –aunque aquí no creemos el proceso se practique- permitiría unos descubrimientos insospechados.