Casa de Campo la Marina
Génesis de una Idea
n día de agosto de 1989 el arquitecto Gianfranco Fini recibió la llamada telefónica de su amigo Piero Giacosa, había comprado un terreno en una remota isla caribeña y quería que le diseñara allí una villa de playa. Una semana más tarde volaría sobre el Océano Atlántico, en dirección por primera vez a la República Dominicana para ver el terreno donde construir la villa. La propiedad estaba frente al mar, en el “Casa de Campo Resort” que Piero y su esposa Chiara habían elogiado tanto, una especie de jardín botánico tropical de 2800 hectáreas, con calles, villas, servicios, playas y siete kilómetros frente al mar.
A su llegada en 1989 ya había un gran hotel de 5 estrellas, dos famosos campos de golf, 16 pistas de tenis, una cancha de polo, un campo de tiro, una playa equipada con restaurante, bar y aproximadamente unas 1,200 a 1,300 villas o casas de varios tipos (Hoy ya hay más de 2,500). Magníficas villas esparcidas por todas partes, a lo largo de la costa, en los bordes de los campos de golf o en medio de una exuberante vegetación tropical, pero extrañamente no había una Marina. El hecho de que no había una marina le parecía inconcebible a Fini.