Sobrevivientes
Un sobreviviente es una persona que por una u otra razón ha hecho frente a una situación adversa muy difícil y ha salido airoso de ella, aunque no ileso.
Ser sobrevivientes de un hecho determinado te faculta para ofrecer información vivencial con datos precisos, además de que te permite entender casi a la perfección a otros que han tenido puestos o tendrán tus mismos zapatos. Existen diferentes tipos de sobrevivientes: quien sobrevivió a un naufragio, accidente o incendio.
Para ser sobreviviente de cáncer debes haber recibido primero un diagnóstico de cáncer, claro está que este diagnóstico, no es el único diagnóstico catastrófico. Hay diagnósticos catastróficos personales, familiares, económicos, laborales, entre otros, que impactan nuestras vidas también, aunque nunca como lo hace un cáncer.
Después de un diagnóstico de cáncer, te dejan los mismos ojos, pero no ves nada igual.
Todo pasa de gris a color rosa. Tu orden de prioridades se jerarquiza. Ya no vives para quejarte y preocuparte, ahora das gracias a Dios por todo y agradeces a todos, todo.
La actitud, es el traje que llevamos por dentro. Aprendemos a celebrar la vida y el día. Cada día es un pretexto para dar gracias a Dios por el don de la vida. Nos desvestimos de preocupaciones y nos vestimos con el traje de la confianza y esperanza. Ya no necesitamos circunstancias especiales para ser feliz, porque la Palabra de Dios nos da razones sobradas para celebrar por adelantado, no importando las circunstancias, sabiendo que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien. Romanos 8:28.
Pues no es lo que nos pasa, sino como reaccionamos.
A partir de ahí, no le permitimos a nadie nos desabrochen nuestra autoestima por tener una parte de nuestro cuerpo mutilado, porque somos más que senos, somos sobrevivientes, no somos víctimas de nuestras circunstancias.