Calidad del aprendizaje y expectativas estudiantiles en carreras STEM
Explorando su relación en República Dominicana
Desde que a finales de la década de 1990 República Dominicana iniciará su partición en grandes evaluaciones internacionales al desempeño estudiantil ―ola tras ola— ha verificado su gravísima situación en materia educativa. El desempeño promedio de los estudiantes dominicanos ha ocupado los últimos lugares en las áreas de lectura, matemáticas y ciencias y, cuando en 2015 el país participo por primera vez en la prueba PISA, la más grande de este tipo de evaluaciones, la denominada “ansiedad del ranquin” acaparó toda la atención. Pero ese no es el único rasgo extremo de la población estudiantil dominicana del que nos informaba PISA y, por sí solo, no justifica el ingente esfuerzo que conlleva realizar estas pruebas, el mayor valor está en la oportunidad de inspeccio-nar variables asociadas a los altos y bajos desempeños. Esta pu-blicación indaga sobre si en el caso dominicano existe una asocia-ción con otro rasgo extremo: somos el país de todos los evaluados por PISA donde una proporción mayor de estudiantes afirma es-perar dedicarse en el futuro a oficios relacionados con la ciencia. A la vez, por tratarse de una exploración basada en el uso directo de las bases de datos, siguiendo las precauciones hecha por PISA, se espera que la misma tenga el resultado positivo de incentivar más a un aumento de investigaciones similares y el impacto de alimentar demandas e iniciativas de políticas mejor informadas.