La marca de la bestia
¿Mito o realidad?, el sello 666
Pocos libros tienen la fortuna de salir en el momento que su contenido está llamado a contribuir con los debates más palpitantes de una época en el contexto mundial. Es lo ocurrido con La Marca de la Bestia, del Reveren- do Manuel A. Carrasco, ensayo en el que el autor establece la relación entre las profecías bíblicas sobre el destino humano desde el punto de vista escatológico y los acontecimientos que actualmente agobian a la Humanidad. Al fenómeno incuestionable de las pestes y las pandemias se suma la agonía de los individuos sometidos al control del mercado, junto a las instituciones estatales y financieras que lo convierten en poco menos que conejillos de India, en un sistema de redes imposibles de evadir. El 6, número de hombre (666), como lo advierte el Apocalipsis se impone sobre el hombre moderno por encima del 7, número de Dios. El dios Mercado le exige a todo un código de barra, de lo que no se escapan las personas. “En el tiempo que estamos viviendo todos los seres humanos usan tarjetas de crédito, de débito y su dinero Cash para hacer sus compras. Tanto las tarjetas como el dinero son elementos visibles, no simbólicos, que los seres humanos utilizan para pagar sus compras, pero si analizamos el verso 17 del Capítulo 13 de Apocalipsis, aquí habla de que el que no tenga La Marca no podrá realizar ningún tipo de transacción, es decir, que bíblicamente será un requisito para poder subsistir, para sobrevivir, para poder comer, vender, transitar, negociar y realizar todas las maniobras a nivel material y económica”, plantea el autor. Resalta proyectos actualísimos como el de incrustar un chip (verichip) en el cuerpo de las personas, dispositivo del tamaño de un grano de arroz, lo que terminaría de imponer el control tecnológico de los individuos, con informaciones que les permitiría hacer todas sus actividades de portar documentos ni dinero