Devoción de las olas
Estamos ante un hermoso canto al amor, a la naturaleza, en el que “toda huella es agua”, en palabras de su autora. Devoción de las olas consta de tres partes: El sendero, Las manos y El fondo del agua. Ábranlo, recréense en sus versos plenipotenciarios, gocen con su lectura. Se despliegan como alas batientes, muestran la rara elegancia y versatilidad del cóndor en su vuelo, el temblor que se siente en los límites del claroscuro. Estremecen como brisa marina que dibujan los sueños en la pátena de tus manos al vaivén de las sonrisas. Versos rasgados por el ancla en dunas de blancas arenas.
–Francisco Vaquero Sánchez