Consultoría para realizar el estudio congruencia y pertinencia de la propuesta curricular del nivel secundario
Según los lineamientos del Ministerio de Educación, la nueva estructura del diseño curricular del nivel secundario abarca competencias, contenidos, estrategias de enseñanza y de aprendizaje, actividades, medios y recursos para el aprendizaje, así como orientaciones para la evaluación. La siguiente investigación se centra en evaluar y analizar las cuatro dimensiones del desempeño curricular por competencias: pertinencia, congruencia, coherencia y práctica docente.
El currículo por competencias propuesto se percibe con un elevado nivel de pertinencia, debido a que promueve la investigación en el aula con un enfoque praxeológico y a que, de igual manera, contribuye a un acercamiento de los procesos comunicativos en el aula que potencializa el mejoramiento del clima dentro de la misma. En este sentido, y teniendo en cuenta su percepción de diseño por competencias, cumpliría con las políticas educativas 2 y 3, planteadas por el Minerd en el Plan Decenal de Educación 2008-2018.
Por otro lado, los diferentes actores perciben el currículo propuesto como una continuación del anterior (lo que permite reducir los inconvenientes por una posible disrupción entre los dos), de suerte que, desde su diseño, su congruencia es adecuada. Sin embargo, los docentes aprecian que los estudiantes de primaria o del ciclo inmediatamente anterior tendrían dificultad para aprender el currículo propuesto, razón por la que tanto los estudiantes como sus docentes requerirían un mayor nivel de dominio de los contenidos de cada microcurrículo, así como una mayor disponibilidad de tiempo debido al incremento en la demanda de horas del nuevo plan de estudios. Si bien es cierto que, en el caso de escuelas donde se ha implementado la política de Jornada Escolar Extendida (PJEE), estas cuestiones se facilitarían por la extensión del horario, también lo es que en los centros donde aún no se cuenta con la PJE se obstaculizaría el adecuado proceso de aprendizaje y se entorpecería la eficiencia de la práctica docente, ya que en teoría dichos centros no cuentan con el tiempo requerido para el desarrollo del currículo debido a la cantidad de contenidos establecidos en el mismo.
Desde la óptica del diseño del nuevo currículo, los procesos de planeación y estructura del plan de estudios trascienden en unos contenidos, tiempos y competencias acordes con las expectativas de los docentes y las necesidades de los estudiantes, por lo que el nuevo currículo es coherente con estos grupos objetivo y, por ende, hace viable el desarrollo de las estrategias propuestas y la construcción de los aprendizajes. El problema radica en su ejecución completa, debido a que no todos los centros educativos cuentan con los recursos necesarios (materiales, TIC). Esto hace que el esfuerzo en planeación, programación, tiempo, inducción y entrenamiento no se logre capitalizar totalmente. Lo antes expuesto ha dificultado sobre manera el buen funcionamiento y desarrollo del currículo.