Amor en tierra ajena
La novela, Amor en tierra ajena (2020), de la autoría de Sandra Fernández, nos permite dimensionar en el tiempo una odisea de aconteceres propios de la aventura y la movilidad en ciertos espacios geográficos. Este singular discurso narrativo nos sumerge indistintamente en las personalidades que transmigran a lo largo de XV capítulos, en una travesía de allende los mares, y que involucra varios paralelismos marcando así un habitáculo protagónico: “Antes de salir puso una recarga para poder utilizar el roaming, pero no sabía por qué razón, no pudo utilizarlo, su vuelo había salido de la ciudad de Santiago de los Caballeros, República Dominicana, al aeropuerto Tocumen de Panamá, donde tendría una escala de 4 horas, en dicho aeropuerto para su sorpresa no había wifi, y su celular no tenía señal, luego de tan larga espera, se embarcaría en otro avión de la línea aérea Copa que la conduciría a la ciudad de Montevideo, un vuelo de casi 7 horas, mientras la mujer está enfrascada tratando de ver si su móvil funciona, el taxista le pregunta de qué nacionalidad es ella. --República Dominicana-- responde la mujer.”
En esta novela se pone de manifiesto, la doble personalidad del ser humano, la hipocresía, la doble moral, la trata de blanca, la importancia del amor, el amor a través de las redes, y la gran cantidad de delincuentes que utilizan este medio para engañar a mujeres, que buscan desesperadamente el amor en tierra ajena, a través de una pantalla, siendo muchas veces el blanco de asociaciones de malhechores.