Dolor consabido
Hoy salen estos versos cansados de dormir en las gavetas. Van buscando un derrotero de la vida: momentos de pasión y momentos de dolor que dormían en mi conciencia y salieron a la luz gracias a la polilla. Quedan puestos en nuestras manos para que saboreen el dulce dolor que todos llevamos a cuestas... y si despierta la musa sosegada en vuestros espíritus, denle rienda suelta a los amaneceres despertados en la inquietud de un verso alborotado en la infinita lucha de este torbellino que nos arropa y nos lleva a luchar en borbotones de la esperanza por redimir un leve vaho de la brisa que es libre y rompe las fronteras angustiadas de las camándulas que forman el rosario de nuestra resistencia.