Manuela y las luces de enero
Manuela y las luces de enero es una novela para la audiencia juvenil y también para los adultos jóvenes. Narra la epopeya que libraron cuatro combatientes enfrentados a casi un millar de soldados, quienes, con armas de todos los calibres, sitiaron el refugio que aquellos ocupaban en el kilómetro 14 de la Autopista Las Américas. Parte de un hecho real ocurrido en enero de 1972, pero no es una novela histórica y los sucesos que aparecen dentro de la misma, no tienen un orden cronológico de cómo ocurrieron los hechos mencionados, sino que son presentados al lector como una suerte de vasos comunicantes, donde los fluidos salen de distintos orígenes, pero van a desembocar en el mismo final. Este texto es en una alegoría de la realidad y de lo fantástico. El esqueleto que sirve de estructura a esta historia es un ensamblaje puramente ficticio, pero el padecimiento de todos sus protagonistas fue absolutamente real.