Dioses de cuello blanco
La quinta, Dioses de cuello blanco (2011), está compuesta por unos finos y elegantes personajes, dioses, que viven en mansiones, dirigen empresas, engañan al Estado con el no pago de los tributos, engañan a la sociedad porque tienen doble fachada, y son capaces de contratar a un sujeto del otro bajo mundo para matar por celos a amantes como ocurre con un afamado cineasta. Edwin Disla penetra un bisturí, cual diestro cirujano, a un cuerpo llagado del que brotan miasma y hedor. Él ha puesto sus ojos en un punto al que no llegan todas las miradas, pues para ello se requiere agudeza, sensibilidad y valentía, todo lo cual muestra este autor en la novela Dioses de cuello blanco. Algunos ven cierto parecido en la vida de Eduardo, el afamado cineasta, con la del guionista, director y productor de cine, Jean-Louis Jorge.