Bello atardecer
Y otros poemas
Solo en el silencio y tranquilidad del alma, amigo/a lector/a, deja que estos versos penetren tu corazón, y sentirás al mismo Cristo entrar a tu ser. Él es el Sol de Justicia.
Solo silencio de mi azote, y bajo la ternura que emana del Atardecer Maeño, surgen estos versos, espontáneamente, como el agua fresca que brota de la fuente.
La contemplación del Bello Atardecer me gana, me ensimisma y envuelve en la sublimidad de su Ser, el Eterno, pintor de sublime genialidad.
Aparecen atardeceres oscuros, sin iluminación como en el horizonte de la vida humana, pero el Sol saldrá al amanecer e iluminará nuestras vidas.
El sol dormilón que se oculta, con sus rayos multicolores, reflejan la Hostia Sagrada, que elevada en el cielo, es el mismo Cristo iluminando resucitado!
El Espíritu Santo fluye en estas páginas.