Pimenteladas
Pimenteladas está concebida para la añoranza, pero no estrictamente de los pobladores de Pimentel, sino también para todos los que hayan nacido en cualquier sitio, pues al leer esta obra, estoy seguro de que sus corazones y sus mentes serán transportados a sus propias vivencias o vividuras.
La singularidad conque expone este autor sus Pimenteladas se viste con trajes de amistad, sentimientos diversos, simpáticos recuerdos, vivencias imborrables, amor por la cuna que le vio crecer y sus deseos de verlo progresar; deseos que expone magistralmente en el último capítulo titulado "Pimentel, la ciudad lacustre. Un ensayo futurista", marcando un sorpresivo contraste entre pasado y (¿posible?) futuro.