Lagrimal
Camila Neumann escribe desde el encierro (en su cuarto, en su cabeza, en pensamientos recurrentes) poemas que funcionan como vías de escape, de desahogo, de consuelo, para configurar un libro en el que hay partes iguales de lirismo y crudeza. Aquí se mezclan las más disímiles referencias a la cultura popular: desde Ferris Bueller hasta Bad Bunny, pasando por José José y Bob Esponja. Aquí cada verso es un intento de respirar mientras se hunde «en un charco de alfabeto abrumante» pero sobrevive atada a las palabras y al amor. Sí, al amor, aquel que sofoca cuando está ausente pero que es motivo para esperar otro día. Con ecos de Sylvia Plath, «Lagrimal» es un canto a la libertad, a la libertad de simplemente exister a pesar del ahogo, de la oscuridad, de la vida misma.