El Principio de Arquimedes
En un principio, motivado por mi amiga Paula Chimicz,
pensé y escribí junto a mis hijos Ádam y Valentina, estas
historias en formato de cine, como una película (La Pool)
compuesta por siete cortos, partiendo de un pequeño
ejercicio que escribí tras una graciosa anécdota que
imaginamos mi amigo Tabaré Blanchard y yo, una tarde en
la piscina de su casa.
Cuando el guión estuvo listo, Miguel Yarull, quien considero
mi director creativo personal, se enamoró del proyecto y se
sentó conmigo a revisarlo, señalando con meticuloso esmero
los puntos de aspereza que debía limar, escena por escena,
en los siete cortos, recomendándome cambiar el título, y
tomando como suyas las frustraciones contenidas de Marito
en la historia La Pool.