En la cuerda floja
Primera parte. Cuba: El adiós que cambió mi vida
Estas memorias tan esperadas llegan después de una vida suspendida en la cuerda floja. Un proceso vital cargado de imágenes, alegrías, ilusiones, miedos y literatura. Estoy segura de que sanará y conmoverá a aquellos que, de una forma u otra, tuvieron que dejar para siempre algo sagrado para conservar la vida y buscar la libertad. Es un legado que mi madre extiende a sus hermanas, compañeras de vida, a sus hijas, sobrinos, nietos, especialmente William Alexander Leedy (hijo de mi hermana Alexandra y su esposo Jason), quien hace doce años le pidió que todo lo que recordaba lo plasmara en papel, para futuras generaciones.