En cierta forma sentimentales
¿De qué forma la recuerdas? Ella, cincuenta y cinco años atrás, frente a frente, te hizo la
pregunta. Y ahora tu mente vuela a ese momento, cuando la sorprendes buscando las
palabras normales y necesarias; y, cuando tuvo conciencia que todas las palabras
estaban bien pensadas, despacio, te preguntó: ¿De qué forma me vas a recordar con el
paso del tiempo? Imagínate, ya alejados, sin saber nada uno del otro, y tú te conviertas,
sin darte cuenta, en una sombra. Sí, ¿qué dulce o amargo recuerdo tendrás de mí en ese
impostergable día, y como tiene que suceder, empiecen a languidecer nuestras vidas?
En ese momento no respondiste. Y qué podrías decirle. Hay muchas formas de pensar
en ti. Los recuerdos se atascan. Son vivencias frágiles, pero en esencia, recuerdos
indelebles. Intentas hablar con ella de esta forma: Hay mujeres únicas, como tú, que
merecen ser recordadas desde dentro. Cierro los ojos y te recuerdo con una mirada que
remite a la esperanza de mi felicidad interior; y solo mía.