El laberinto de los emprendedores
La vida es un reto y yo reté.
Hoy deseo compartir, especialmente con los jóvenes aspirantes a empresarios, ese tropel de experiencias vividas a base de tropezones que han de enfrentar, lo quieran o no, aquellos que desean emprender. No importan los pareceres. Son demandas intrínsecas de la actividad.
Por mi naturaleza, por vocación, por compromiso social y porque siento que existen posibilidades si tenemos propósitos, me propongo socializar a través de estas líneas, ese conjunto de hechos y circunstancias que bien pueden empujar o frenar el tren de la vida.
Me anima despertar inquietudes, curiosidades. Promover ideas. Combatir posiciones. Proponer nuevas intenciones. Proyectar posibilidades, visiones y circunstancias existentes a nuestro alrededor, pero ignoradas por la mayoría durante toda la existencia del ser humano.
Mi propuesta es diversa, pero no es compleja. Demanda raciocinio y una cuota de humanismo. El mercadeo, la promoción y la publicidad son propuestas que tradicionalmente han servido de herramientas para promover, realizar y modificar en su momento actividades que los humanos han creído pertinentes.