De crisálida a mariposa
La poética de Dania es una labor intimista, familiar, recurrente a su realidad infanto-juvenil. En ella recorre su vida, se monta en el Yo existencial y se desliza por derrotero del amor y el desamor, de las virtudes y los defectos, la naturaleza y el toque religiosa permea su poesía, escrita con sencillez y en un discurso amigable a la realidad cotidiana. En Dania su poesía de juventud la desnuda en cuerpo y alma con la inocencia de verse atada a la inspiración como lo deja claro en el poema A ti Luna, veamos.
Luna, mi confidente
Inquieta desnudas el litoral
Embrujas con tus besos
La noche serena
Con tus cadenciosos pasos
Te asomas a mi ventana
Y miro tus hombros
Bajo el amortecido silencio
Luna, único testigo
De amarga soledad
Guardián y espía
Amiga fiel en los desvelos de la noche
Cuando sigilosa entras
A lamer mis lágrimas sobre la almohada.
Así como en este poema hay otros en los que surge una Diana poeta que desvela y entrega una poética que busca lo humano, como elemento comprometedor de a esencia de su poesía. En otra mirada ella es una poeta que se vuelca a la poesía social tal y como lo expresa en el poema Miseria, veamos este trozo del poema.