Entre Kant y canto
El secreto de la poesía de José Félix Olalla radica en que sintoniza el alma de las cosas y, a su través, el sentido de lo viviente, bajo el entendido de que la materia no es inerte. La materia tiene vida porque tiene alma; y, al abordar el fluir de la realidad, perfila su expresión estética y espiritual, que es lo mismo que decir, su aliento y su sentido en un diálogo entrañable y fecundo, edificante y luminoso, que fundamenta el aporte intelectual, interiorista y místico del poeta madrileño que piensa la forma y poetiza el sentido. José Félix Olalla Marañón nació en Madrid el 15 de octubre de 1956. Tiene una licenciatura en farmacia por la Universidad Complutense de Madrid, carrera que ejerció y compartió con el cultivo de la poesía y la promoción literaria. En su lírica conjuga la esencia y el sentido, lo sensorial y lo trascendente a la luz de la mística. Con su talento creador y su concepción espiritual de lo viviente dirige el grupo de poetas interioristas del Ateneo Insular en Madrid, y ostenta la distinción de miembro correspondiente de la Academia Dominicana de la Lengua en España. Autor de una veintena de textos poéticos y ensayísticos en los que plasma su concepción edificante de la vida a la luz de la llama que ilumina, el sentido que edifica y la belleza que emociona.