Cuando Dios te llama
El llamado de Dios al oficio del Ministerio es algo que te atrapa, te cambia, te absorbe; te hace ver todo a partir de la óptica de ese llamado. Ya nada se hace fuera de ese llamado, todo gira alrededor de ese llamado, sientes que naciste para ese llamado.
Cuando entiendes y asimilas en tu corazón el llamado de Dios, es cuando entonces ves con claridad cosas que estaban ahí y no sabías: Por qué; acontecimientos, procesos, eventos, detalles que viviste y no entendiste por qué. Cuando te entregas al llamado entiendes que todo es parte de un plan bien orquestado por Aquél que en su propósito ya te tenía en su agenda para ser parte de los que ensanchan Su reino a través del llamado ministerial.