Tránsito del Alma
Escribir sobre las escasas y difíciles virtudes de un ser que anida la pluralidad de la heurística, bifurcada en la fragilidad de la poesía y la pintura es algo muy difícil hasta para los que hemos tenido el acaso de haber en otro caso similares, porque la razón, origen y consecuencia emanan de fontanales diferentes, donde solo lo albergado en el cofre frágil de la memoria, pueden difluirse y posarse ante los ojos y las razones de quienes no lo comprenden, pero atónitos, se rinden ante esa bendiciones, poseídas solo por los elegidos por el Creador y creo que Maribel en una ocasión y Maribella en otra, obedeciendo a la fuerza y al numen que urden la poesía y la pintura, es una de esas o de esos pocos escogidos por las fuerzas ignotas del Hacedor de todo lo existente como arte en el universo; creo que la propia autora en su intimidad artística es la más indicada para hacer un recorrido de su heredad de lo vivido, lo olvidado retrotraído y difluido en su quehacer artístico, son virtudes artísticas palmarias, invaluables a mi juicio; a menudo desperdiciadas o subestimadas.