Viajero sin destino
Para volver metáforas la vida, alza el poeta su canto de estatura, y entre verso y color, dolor espanta, y triunfan el consuelo y la alegría. Hay un orgullo cierto en este oficio, que viene de los dioses y los tiempos, oráculos, arúspices, misterios…, estrella que en el cosmos declina, y que renace, en forma de corazón de poeta, aeda, misionero, cantor, voz de universo, que nos trae los arcanos del divino…