Rutina de un hablador
Donde el silencio dijo lo que la palabra no se atrevía
Dante ha vivido siempre detrás de sus palabras: encantos reciclados, frases perfectas y emociones disfrazadas. Conquista, seduce, huye… y vuelve a empezar. Hasta que aparece Miranda, una mujer que no se deja impresionar por discursos ni promesas poéticas.
Ella escucha con el alma y ve más allá de lo que él dice.
En ese encuentro, Dante descubre que amar de verdad no se trata de hablar bonito, sino de atreverse a mostrarse sin máscaras.