Donde arde la memoria
Realidad y ficción se corresponden, de manera que los mundos creados por la imaginación se hacen creíbles, en tanto que los actos verdaderos, por sus singularidades, parecen inventados. Lograr que hechos reales parezcan imaginarios y los ficticios luzcan verdaderos resulta una conquista de cuentistas y novelistas. Donde arde la memoria es buen ejemplo de esto. Víctor Escarramán relata la verídica historia de un profesor universitario a quien «se lo traga la tierra» tras denunciar un fraude electoral.
Se trata de una novela realista, pero no histórica, dado que Escarramán recurre a recursos de la fantasía para darle vivacidad al trágico devenir de ese hombre de recio carácter, quien con una tea quiso iluminar el mundo. La trama recorre la vida y avatares del personaje, entretejiendo realidad y ficción. Más que de un hombre, es la crónica de la resistencia a la intolerancia política, sin que falte una madeja que ciñe al lector y lo convence de disfrutar este libro hasta el final.
Rafael Peralta Romero