Cincuenta retratos de un mismo intruso
Este libro reúne cincuenta cuentos en los que lo cotidiano se quiebra y da paso a lo inquietante. Casas ya no seguras, reflejos que se observan con el mismo temor con el que son observados, presencias que persisten aunque se intente huir de ellas. Cada historia se adentra en territorios donde la identidad es frágil, la infancia no está cerrada y el pasado reclama su lugar como una sombra imposible de expulsar.