La caída: Chavez / Maduro
R oma no se hizo en un día. Pero su historia, vertebrada, es un referente imprescindible. Bien estructurada, quizás la única de las civilizaciones y Estados de los que guardamos registro. Por eso ha podido ser contada de pies a cabeza. Edward Gibbon, autor de La decadencia y caída del Imperio romano, nos la enseña de cuerpo entero. Theodor Mommsen, en su Historia de Roma, no omite detalles, con precisiones tan asombrosas que bien compiten con cuadros de Velázquez o Monet.
Para que ambos autores, como otros tantos, alcanzaran tan alto grado de precisión fue necesario esperar que los años -siglos- escribieran, y reescribieran, repetidas veces, la historia como hoy la conocemos.
De manera que es poco juicioso tratar de contar o analizar un proceso en curso. Inconcluso, por lo tanto, fragmentado. Así que los escritos compilados aquí justamente cumplen con la tarea de esbozar ideas y propuestas para arrojar algunas luces en medio de un período lleno de incertidumbres, imprecisiones y expectativas desatendidas.