Estrategia de fomento de la participación de la comunidad educativa en la escuela
La integración de la familia y del entorno comunitario a la escuela constituye un factor que favorece mejores desempeños educativos y un clima escolar más armonioso (Epstein, 2013). La comunidad educativa está conformada por tres esferas fundamentales: la escuela, la familia
y el entorno social. En este sentido, lograr la articulación efectiva entre estos actores representa uno de los propósitos centrales del Ministerio de Educación de la República Dominicana. El interés por promover un esfuerzo conjunto entre los distintos actores vinculados a la escuela, colocando al estudiantado en el centro de toda iniciativa educativa, se encuentra reflejado en el Eje Estratégico 4 del Plan Decenal de Educación 2034 (Plan Horizonte). Este plantea la necesidad de una “gestión eficaz del sistema educativo mediante el compromiso y la participación de toda la comunidad educativa, apoyada en procesos de investigación, monitoreo y evaluación que faciliten la toma de decisiones informadas y promuevan la mejora continua”.
Cuando se hace referencia a la participación en contextos educativos, se alude a la integración de los distintos miembros de la comunidad educativa en actividades y procesos orientados a mejorar la calidad de los aprendizajes de los y las estudiantes (García Albaladejo y Sánchez Liarte, 2006; Garreta Bochata, 2013). Particularmente, la relación entre familia y escuela genera efectos positivos asociados a la contención emocional y al acompañamiento e más motivados para aprender y permanecer en el sistema educativo (Epstein, 2013). Desde esta perspectiva, el involucramiento familiar no solo incide en el rendimiento académico, sino que también actúa como un factor protector frente a la deserción escolar. En consecuencia, sería esperable que las familias, interesadas en el desarrollo físico, intelectual y emocional de sus hijos e hijas, se mantuvieran informadas sobre su evolución académica
y participaran activamente en la dinámica escolar. Sin embargo, los resultados de las Evaluaciones Diagnósticas de Tercero de Primaria (2017), Sexto de Primaria (2018) y Tercero de Secundaria (2019) evidencian que esta realidad no se presenta de manera homogénea en
todos los contextos. Los datos muestran, además, que las familias pertenecientes a los quintiles socioeconómicos más bajos presentan menores niveles de participación. Asimismo, se observa que, a medida que aumenta el nivel educativo, disminuye la participación familiar,
alcanzando un 47.4 % en las familias del quintil 1 de sexto grado de primaria. En este contexto, la presente investigación busca identificar formas efectivas de promover el involucramiento de las familias pertenecientes a contextos socialmente vulnerables. A través de la sistematización del proceso formativo desarrollado, se pretende aportar conocimientos y evidencias que contribuyan al diseño de políticas educativas orientadas al fortalecimiento de la participación de la familia en los procesos educativos.