América contra Trujillo, documentos políticos
Desde que las noticias de las barbaridades cometidas por Trujillo –para mantener el poder usurpado a toda costa– llegaron al extranjero, se produjo la justa indignación de las conciencias democráticas y se alzaron millones de voces para condenarlo. En Cuba, en Estados Unidos, en México, en Puerto Rico, en Venezuela, en todas partes, la prensa democrática, las instituciones mantenedoras de las libertades humanas, los militantes de la democracia verdadera, condenaron siempre, y casi de una manera constante, todos los atropellos a la dignidad individual y colectiva que se venían realizando en la patria de Duarte y Luperón.
Con el deseo y la intención de que las organizaciones democráticas y los dominicanos en el exilio rompieran sin más dilación la inercia en que se hallaban frente a los padecimientos inimaginables del sufrido y angustiado pueblo dominicano, se redactaron estos infor- mes a grandes rasgos de la situación imperante en Santo Domingo, tratando de ofrecer un panorama real de aquella situación desesperada, y que su conocimiento determinara una acción conjunta y positiva, de modo que el pueblo dominicano pudiera romper las cadenas que lo oprimían y esclavizaban.