UASD
Alborada libertaria y debates
Los acontecimientos derivados del ajusticiamiento del dictador Rafael L. Trujillo M. en la noche del 30 de mayo de 1961 abrieron casi inmediatamente en la República Dominicana la posibilidad de que entraran, de modo pródigo y abigarrado, las ideas políticas que se agitaban en el mundo desde por lo menos mediados del siglo XIX en procura de una transformación radical del Estado y la sociedad.
Tales ideas, como queda insinuado, llegaron de manera tardía a nuestro país si examinamos la cuestión en relación a su época de nacimiento y formulación en el viejo continente y a su aparición en otras latitudes de nuestra América, y talvez por ello, en concomitancia con los aires de libertad que empezaron a soplar tras la caída de la tiranía, se nos precipitaron como una verdadera epifanía del pensamiento político y como un andamiaje de resortes emocionales y sentimentales para la praxis social.
Paralelamente, no es ocioso recordar que esas ideas fueron en principio asumidas fundamentalmente, si hacemos la excepción del puñado de académicos y estudiosos que habían abrevado de ellas en fuentes extranjeras durante sus años de forzado exilio, por miembros de las nuevas generaciones, y en especial por los estudiantes de los centros de educación media y de la Universidad de Santo Domingo (luego UASD) nucleados en pequeños pero muy beligerantes grupos de presión, unos de orientación socialcristiana y otros con afinidades marxistas, castristas, nacionalistas o socialdemócratas.