Dramas dominicanos
Dramas dominicanos, novela histórica y de costumbres nacionales
(1894), de Casimiro N. de Moya, a pesar de que su
autor, tras retornar a Santo Domingo, su ciudad natal, no
la terminó y sólo conocemos los manuscritos que su nieta,
doña Mariana Jiménez de Moya, entregara al historiador
Frank Moya Pons, entonces presidente de la Sociedad
Dominicana de Bibliófilos (SDB), y que fueran dados a la
estampa en 1985 con el título Episodios nacionales, novela histórica
y de costumbres nacionales.1 En ese extenso fragmento
tenemos las informaciones necesarias para que, si su autor
la hubiese terminado, convertirse, junto al Enriquillo de
Manuel de Jesús Galván, en una de las mejores novelas históricas
dominicanas del siglo XIX.